Muebles de diseño


Con el pulso acelerado y la respiración entrecortada, se sentó en el sofá.

Cruzó sus piernas en señal de tregua. Se había dejado claro, por primera vez en mucho tiempo, que estaba allí por pereza.

Sabía que no era el momento de separarse. Pero era inevitable pensar, que tarde o temprano, se acabarían aborreciendo, demandando bocanadas de autonomía y lo peor de todo, restregando absurdas excusas por las paredes de la casa.

Las capas de desdichas y culpabilidades ocultaban el rústico gotelé. Los pasillos antes luminosos y llenos de historias, le parecían agujeros negros. Algunos días se quedaba apoyada junto a la lámpara del salón, esperando que el tiempo cerrara la puerta. Deseaba que las horas pasaran rápido, de este modo, la angustia le golpeaba con menor intensidad.

En el momento que supo, que no podría separarse de sí misma, las paredes, los pasillos y todos los espejos, desmontaron sus ilusiones.

Quizá era más fácil seguir esperando. Confiar en que pronto cambiarían las cosas. Tener la falsa certeza de que alguna fuerza ajena a ella, le devolvería aquello que había perdido y que llevaba tiempo sin saber dónde buscar…

Comentarios

Ana ha dicho que…
Buscando camos, buscando volvemos...
Conseguir salirte de ti misma y mirarte por un instante a los ojos!!! que resposabilidad.
Mejor ignorarte por una horas y conseguir la ansiada levedad!!!

bss
Xhaggi ha dicho que…
yo a tí te conozco... tu eres papa noel... a no, que eso era un anuncio ;D. tú eras la que tenía un blog y tomaba mojitos en el bluenote el viernes! ;D

pues yo era el que tenía (tb) uno (o más) blogs y se caía de sueño! xD

qué tal todo? yo, creo que mi cuerpo ha dicho BASTA de tanta marcha y estoy acatarradismo! :_P

Bs!