A la vez que camino se dibuja en mi rostro una sonrisa idiota. Veo los coches, veo el humo gris que desprenden y me parece una suave brisa de cálido aroma. Embriaga, floto por las mismas aceras en las que ayer tropezaba.
La trapecista que quería que la invitaran a bailar
Hace 7 meses

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